La pandemia nos ha mostrado la importancia de la resiliencia, y la necesidad de líderes dinámicos con capacidad de saber gestionar sorteando las dificultades, innovando y generando nuevos modelos y oportunidades de negocio.

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia según la APA (American Psycological Association) es la capacidad del ser humano de adaptarse o de crecer ante la adversidad. Es una capacidad crucial porque la adversidad inevitable forma parte de la vida. La buena noticia es que se puede entrenar y la atención plena o mindfulness puede reforzar significativamente la resiliencia (Linder & Mancini, 2021).

El Mindfulness o Atención Plena es una disciplina de entrenamiento de la mente, validada por la neurociencia a través de estudios científicos, que permite reducir el estrés, desarrollar la atención, la inteligencia emocional y el liderazgo y la resiliencia entre otras cosas.

¿Cómo?

No podemos mostrar o mantener la resiliencia sin un enfoque en el presente y la base de la atención plena es el enfoque en el presente con aceptación. Decía William James que la aceptación de lo que ha sucedido es el primer paso para superar las consecuencias de cualquier desgracia. La aceptación libera atención y energía para la superación, rechazar el suceso supone un gran desgaste emocional.

Acepta. Luchar contra aquello que no puedes cambiar es una pérdida de tiempo. Rechazar lo que ya ha ocurrido supone un enorme desgaste que no permite destinar energía a crear lo nuevo.

La atención plena puede facilitar el autoconocimiento y el autocontrol necesarios para cultivar la resiliencia o prosperar en circunstancias difíciles. Cuando practicas la atención plena, estás literalmente aprendiendo y descubriendo el funcionamiento interno de tu propia mente en cada momento.

No puedes detener las olas pero puedes aprender a surfearlas

Aunque no tenemos el control sobre muchas de las situaciones y circunstancias que nos toca vivir como la citada pandemia, las guerras…, sí podemos elegir como relacionarnos con esas circunstancias y la actitud con la que hacerlo para navegar y aprender de los obstáculos.

El mindfulness ayuda al líder a poner foco en lo verdaderamente importante, a ganar claridad mental, visión global y equilibrio emocional.

  • Inteligencia Emocional: Mindfulness nos lleva a un entrenamiento sistemático del cerebro para aprender a ser consciente de nuestras emociones y elegir comportamientos efectivos con nosotros y con los demás.
  • Visión estratégica: ayuda a aumentar nuestra capacidad para centrarnos en lo importante, tener más visión global de las situaciones.
  • Flexibilidad de respuesta: posibilita elegir nuestra respuesta en lugar de reaccionar.

Las dificultades forman parte del entorno. La volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad (es decir, la naturaleza «VUCA») de nuestro mundo probablemente seguirá aumentando con el tiempo. Las cualidades de atención plena como enfoque en el presente, flexibilidad, tolerancia a la incertidumbre, compasión, autoconocimiento… fomentan un liderazgo más consciente y resiliente en las dificultades que posibilita el  encuentro y desarrollo de  soluciones creativas y eficaces.

Está claro que aprender a desarrollar nuestras capacidades internas de atención plena y resiliencia es de máxima prioridad para nosotros como individuos y para las organizaciones.

 

 

Esther Fernández

Consultora Coach experta en mindfulness

estrés y liderazgo

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