Agradecer abre un camino hacia emociones positivas. Cuando apreciamos los aspectos pasados y presentes positivos en nuestras vidas, aquello que nos ha beneficiado de algún modo, crece un poderoso sentimiento de conexión entre nosotros y lo que nos rodea.

Diversos estudios han demostrado la correlación entre la gratitud y el aumento de bienestar: practicar el agradecimiento puede mejorar nuestro bienestar y el bienestar de los que nos rodean.

La gratitud convierte lo que tenemos en suficiente. Es la señal de las almas nobles. Esopo

Y para practicar la gratitud, debemos practicar la atención. Cuando estamos realmente presente en el momento, vemos la belleza que nos rodea. 

Muchos de nosotros vivimos una gran parte de nuestras vidas con los ojos cerrados a una gran cantidad de la realidad, viendo sólo lo que queremos ver. Otros tienen una tendencia a centrarse demasiado en lo negativo en sus vidas y en el mundo, lo que lleva igualmente a una visión distorsionada de la realidad. La atención plena deja los juicios fuera, simplemente observa y acepta todo con plena conciencia. Cuando se empieza a reflexionar sobre todo lo que se puede agradecer con las actitudes de mindfulness, el mundo puede empezar a parecer un poco diferente.

Cuando estás agradecido, el miedo desaparece y aparece la abundancia. Tony Robbins

La gratitud es una habilidad que puede ser desarrollada y fortalecida con la práctica de la atención plena. Al dirigir la atención a lo que hay de bueno en el mundo, es natural sentir un mayor sentido de alegría. No obstante, es importante señalar que no se trata de negar lo que está mal, únicamente reconocer lo positivo y evitar lo negativo nos puede causar mucho sufrimiento. Pero darse cuenta de las cosas buenas, cuándo y dónde existen, nos ayuda a sacarnos de la espiral de ver el mundo como un mal lugar donde suceden cosas malas.

Según Robert Emmons, uno de los líderes en la investigación de la gratitud, reporta una serie de beneficios físicos, psicológicos y sociales. Está científicamente demostrado: irradiar gratitud al mundo es la forma más sencilla y efectiva de alcanzar la felicidad, pero también de dormir mejor, recibir más amor, reducir el estrés y disfrutar más de la vida en todos los sentidos.

“La raíz de todo bien reposa en la tierra de la gratitud.” Dalai Lama

 

¿Cómo funciona la gratitud?

Cuando buscamos cosas que agradecer, esto activa la parte del cerebro que libera dopamina (la hormona de sentirse bien) y también puede aumentar la producción de serotonina (bajos niveles de este neurotransmisor se asocian con la depresión).

La gratitud puede cambiar nuestros hábitos de pensamiento. Detectar con regularidad las cosas buenas de nuestra vida también puede hacer que sea más probable que, aun cuando no estamos en busca de ellas, las veamos y apreciemos.

Y la gratitud funciona a nivel social también. Nos puede ayudar a sentirnos más conectados con otros, lo que a su vez se traduce en una mejora de nuestro bienestar.

Una forma sencilla para cultivar la gratitud: escribir un diario

Puedes cultivar la gratitud escribiendo en un diario cosas que agradecer. El diario de gratitud es una forma poderosa y sencilla de aumentar tu bienestar con mindfulness al enfocar tu atención en las cosas positivas que suceden en tu vida.

Beneficios de un diario de gratitud

  1. Escribir un diario de gratitud te ayuda a aprender más sobre ti y ser más consciente de ti mismo.
  2. Contribuye a centrarte en lo que realmente importa.
  3. Reducir los niveles de estrés.
  4. Puedes obtener una nueva perspectiva de lo que es importante para ti y lo que realmente aprecias en tu vida.
  5. Cuando tomas nota de lo que estás agradecido ganas claridad sobre lo que quieres en tu vida y lo que no.

Diario de gratitud

Puedes elegir cualquier momento del día para escribir. Si lo haces por la noche, puedes incluir todo lo que agradeces a ese día.

Cuando apreciamos los aspectos pasados y presentes positivos en nuestras vidas, aquello que nos ha beneficiado de algún modo, crece un poderoso sentimiento de conexión entre nosotros y lo que nos rodea.

Puedes empezar ahora mismo a sentir los efectos de la gratitud. Te animo a hacerte la siguiente pregunta: ¿Qué tres cosas puedo agradecer hoy?

Cierra los ojos.

Toma unas respiraciones profundas y tómate tu tiempo para apreciarlas.

Escríbelas.

 

Esther Fernández

Consultora-Coach

Experta en Mindfulness

 

 

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