Ayer vi en Netflix el documental Stulz. Un documental dirigido por Jonah Hill. Lo encontré por una bendita casualidad. Una tarde de cierto cansancio festivo que escribes “documental “ en la búsqueda de Netflix, huyendo de la avalancha de películas dulces navideñas, y la vida te regala una píldora de sabiduría con herramientas que puedes utilizar para acompañar a otros y para ti misma. Un regalo que seguramente disfrutareis todos los que, como yo, hemos emprendido el camino del autoconocimiento, y que espero que sirva a otros también para conectar con el dolor y el sufrimiento y la necesidad de aceptar que nuestro estado mental es vulnerable al igual que nuestro cuerpo, cuando en estas fechas parece que “toca estar cantando villancicos y que todo el mundo es feliz”.

Es en blanco y negro y se compone de conversaciones muy honestas que van más sobre el psiquiatra, Phil Stutz, que sobre el paciente y director del mismo, Hill. Un diálogo paciente-psiquiatra muy distinto a ese tradicional monólogo del paciente, donde Eric Stulz se abre personalmente, participa y le dice a Hill “fíjate en mí”.

El actor y director Jonah Hill también se sincera y habla de su autoestima, de haber crecido con sobrepeso “que me jodió intensamente” , de su vulnerabilidad…Cuenta como la introducción de Stutz del concepto de “sombra”, descrita como la versión de ti mismo que más quieres ocultar del mundo, le ayudó a darse cuenta de que no había sacudido completamente el odio a sí mismo del pasado.

Y siguiendo con más coincidencias, de esas que me fascinan, dos días antes, el día de Navidad me llamó la atención un libro azul que le regalé a mi hermano hace años y estuve leyéndolo antes de la comida. Me resultaron tan atrayentes y útiles sus palabras que estuve tomando notas y  lo terminé al día siguiente. Curiosamente, era también de Phil Stutz, pero no me di cuenta de que era el mismo del documental hasta que vi los dibujos que Stulz hace durante las conversaciones con Hill. Como soy visual, me encantan los dibujos, yo también los hago para resumir ideas y me sorprendió mucho este que os muestro más abajo e ilustra el título de este post. El libro es El Método y lo escribe junto a Barry Michels.

 

El dibujo ilustra lo que es vivir en la zona de comodidad y lo que se paga por evitar el dolor y sucumbir al placer pasajero: una vida pequeña. ¿Te has visto alguna vez reflejado o reflejada en ella?

Esto es lo que me anoté del libro con mis ideas para terminar el año y tenerlo en cuenta en el 2023:

La vida nos brinda muchas posibilidades, pero van acompañadas de dolor. La zona de comodidad es, para mucha gente, una manera de vivir que evita todo lo que le puede causar dolor.

Lo primero que encuentras al salir de la comodidad es el dolor, y si no lo atraviesas vuelves a refugiarte de nuevo en la comodidad de un trabajo frustrante, una pareja tóxica, una vida pobre y pequeña, por muy adornada que esté por fuera con cosas materiales.

Y no nos basta con huir del dolor, lo sustituimos con placer de muchos tipos: navegar por internet, comida reconfortante, compras, alcohol… Lo tenemos a golpe de click. Actividades que entretejemos con nuestro día a día y cuánto más nos escondemos en ellas menos dispuestos estamos a enfrentarnos con la “ducha fría de la realidad.

 

Para ir de la comodidad a las posibilidades hay que pasar por el dolor y si no eres capaz de aguantarlo tampoco podrás estar del todo vivo”.

 

¿Qué nos retiene?

La necesidad de gratificación inmediata, por ejemplo. Si no sabemos atravesar el dolor, y no tenemos paciencia, nos refugiamos de nuevo en la zona de comodidad, y en actividades que nos dan calor pasajero y nos quitan energía para dedicarla a nuestros sueños y aspiraciones. Escribir un libro cuesta, emprender una empresa también, separarse y empezar de nuevo duele y mantener una relación también tiene su complejidad… pero ¿qué prefieres?

Hay personas que se niegan a que su vida sea ilimitada .Yo quiero ser ese tipo de personas cueste lo que cueste. Quiero ser  como las personas que prefieren el fracaso por haber hecho lo que anhelan, al el triunfo en algo que no le gusta o ser una mediocre esperando a que termine el día para beber o ir de compras o  a que llegue la jubilación. Las personas que admiro, con grandeza interior, se manejan con el dolor y el aburrimiento que exige la disciplina de cada día, el ejercicio, la comida sana, estudiar de nuevo, aprender…

En el libro da una herramienta para convertir el dolor en poder. Se llama “La inversión del deseo”.

Y volviendo al dibujo, al verlo recordé cómo me ayudó la atención plena o mindfulness a recorrer esa zona de dolor. Los cambios que he hecho y proyectos que he desarrollado se los debo a mi practica meditativa y siempre lo digo. Porque he sido consciente de estar en esa zona, aceptándola como parte de mi camino. Aunque confieso que tengo que practicar cada día y sé que no es una conquista a largo plazo… Pero prefiero la incertidumbre y la oscuridad de esa travesía porque me dice que merece la pena luchar, a la certeza de la cómodo.

Para ampliar tus límites, hay que cultivar la grandeza interior y no sucumbir a las recompensas externas y lujos que adornan una vida pequeña. Porque solo quien progresa en la adversidad adquiere fuerza interior. Ya lo decía Nietzsche: Lo que no te mata te hace mas fuerte«.

Y me despido hasta el año próximo recordándote que si puedes encontrar un camino sin obstáculos, probablemente no va a ningún lugar o va de regreso a esa zona donde muere tu verdadera esencia.

Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, coge los vientos alisios. Explora. Sueña. Descubre. Mark Twain

 

Te deseo que este 2023  te atrevas con lo que desees y el dolor se convierta en tu superpoder

 

 

Esther Fernández

Consultora Coach Experta en Mindfulness

Liderazgo, estrés y creatividad.

 

 

Fuentes: El método, Phil Stulz y Barry Bichels

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