Despertar la conciencia con mindfulness

Si aumentas la conciencia los cambios vienen solos, Jon Kabat-Zinn

Conciencia es la capacidad de aprehender la realidad, de estar atento a tu mundo interior y al mundo que te rodea. Es lo que te permite adaptarte a tu medio y actuar para potenciar tu vida.

Ser consciente significa que estás despierto, atento. Vivir conscientemente significa que estás abierto para percibir el mundo que te rodea y tu mundo interior, para comprender tus circunstancias y decidir cómo actuar frente a ellas de una manera que honre tus necesidades, valores y objetivos.

Ser inconsciente es estar adormecido, actuar mecánicamente. Vivir en forma inconsciente significa dejarse llevar por el instinto y los patrones de conducta habituales.

¿Has conducido alguna vez hasta un lugar y , al llegar, te has dado cuenta que no has percibido el trayecto? Detalles importantes, como tu localización y las acciones necesarias para alcanzar tu meta dejan de ocupar el primer lugar entre sus pensamientos.

Tienes los ojos abiertos, pero no ves. Esta es una mala manera de conducir, y peor aún peor de vivir.

Cuando estás más consciente, puedes percibir mejor aquello que te rodea, comprender tu situación, recordar qué es importante para ti, e imaginar más posibilidades de realizar acciones para conseguirlo.

La conciencia te permite enfrentar tus circunstancias, de hecho  una mente clara y serena es la base de la inteligencia emocional.

Una mente distraída es una mente infeliz. Cuando pierdes la conciencia, eres arrastrado por instintos y hábitos que tal vez no te sirvan. Persigues metas que no son favorables para tu salud y tu felicidad, adoptas actitudes que más tarde lamentas, y produces resultados que te dañan a ti y a las personas que te importan.

“El primer paso hacia el cambio es la conciencia. El segundo paso es la aceptación.” Nathaniel Branden

 

¿Cómo podemos conseguir todo esto a través de mindfulness?

Entrenando la atención para desarrollar una percepción más alta de tus procesos cognitivos y emocionales.

Aunque haya circunstancias de tu vida que no te gusten, no hay nada que cambiar “porque el hecho de que te gusten o no depende sólo de tus pensamientos”. Así pues, “no se trata de intentar cambiar, se trata de en lugar de vivir dormido, vivir despierto”.  

Cuando meditas, te sientas en silencio y simplemente te sientes. Es como regresar a tu hogar, a tu santuario interior, a tu esencia. Desconectar de esa inmediatez que exige el mundo actual. Desconectar de la tiranía del teléfono móvil y de todas las exigencias externas para conectar con tu sabiduría interior.

Meditar, dejar de ir en piloto automático y pulsarte a ti mismo. Tomar consciencia de tu narrativa interior, tu verdadera brújula… la vida que quieres.

Los efectos de la atención plena se trasladan a nivel físico.  Según el Dr. Jon Kabat-Zinn, transforma el cerebro y “regiones que tienen que ver con el aprendizaje y la memoria se ensanchan”. Además “se mejoran las conexiones neuronales e incluso se dan cambios en el genoma”.

Se trata de dejar de vivir dormido y comenzar a estar despierto. Sin hacer nada ni intentar cambiar nada , solo meditando y haciéndote consciente, algo que, sin duda, requiere mucha disciplina. Te animo a que practiques mindfulness cada día. Lo más complicado de la práctica de la atención plena es perserverar, sobre todo en tiempos de dificultad, pero merece la pena.

 

Esther Fernández

Mindfulness & Coaching

 

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