Cuando experimentas silencio, tu cerebro puede trabajar para comprender mejor tu entorno interno y externo y ganar perspectiva. La situación que estamos viviendo por  la COVID-19 ha repercutido directamente en la economía y en el funcionamiento de muchísimos negocios. Cientos de locales han cerrado durante estos meses, otros se han reinventado, y muchos tendrán que hacerlo con gran agilidad para seguir operativos. La incertidumbre se ha apoderado de nuestro horizonte. ¿Qué podemos hacer?. La respuesta creo que, entre otras cosas, pasa por cuidar nuestro primer recurso para gestionar la situación: la mente.

Dada la complejidad del entorno en todos los sentidos, quizás te encuentres en un momento laboral o personalmente difícil para ti. En cualquier caso, incluso si eres de los afortunados a los que no les ha impactado negativamente,  cuidar tu cerebro te ayudará a afrontar cualquier otro desafío, ya sea personal o profesional. Hacemos dietas, vamos al gimnasio… pero por qué no entrenar también  la mente?

El silencio es necesario para escuchar tu propia voz y conectar con tu verdadera esencia. Es un puente hacia la tranquilidad, la paz y la armonía. También para comprender mejor el entorno y tomar decisiones desde un lugar más claro y seguro. Las decisiones importantes, esas que pueden cambiar el rumbo de tu vida, se toman mejor desde la calma. Si tu mente está agitada, puedes dejarte llevar por emociones como la ira, el miedo… Tomarte un tiempo en soledad y en silencio te puede resultar muy saludable. 

“El comienzo de la sabiduría es el silencio”. Pitágoras

Puedes hacer un descanso momentáneo ahora mismo y dejar de saltar de una tarea a otra para escuchar tu voz interior. Es posible que esta voz haya sido apagada durante un tiempo debido al ruido constante en el exterior.

Te animo a que ahora mismo, dejes de leer, y simplemente conectes con el ritmo de tu respiración durante dos minutos.

El silencio es bueno para tu salud física general y tu bienestar

Se ha demostrado que el silencio ofrece importantes ventajas para la salud que mejoran el bienestar general. Desde un punto de vista fisiológico, el silencio ayuda a:

  • Mejorar y reducir la presión sanguínea, lo que puede ayudar a prevenir un ataque cardíaco.
  • Impulsar el sistema inmunológico del cuerpo.
  • Beneficiar la química del cerebro mediante el crecimiento de nuevas células.
  • Disminuir el estrés al disminuir los niveles de cortisol en la sangre y la adrenalina.
  • Promover la buena regulación hormonal y la interacción de los sistemas corporales relacionados con las hormonas.

 

El silencio promueve beneficios psicológicos y emocionales

El ruido, en casi todos los niveles causa estrés y tensión en el cuerpo, el silencio libera la tensión en el cerebro y el cuerpo. Un estudio publicado en la revista, Heart , descubrió que solo dos minutos de silencio puede ser incluso más relajantes que escuchar música “relajante”.

  

“Para entender al mundo, uno tiene que alejarse de él a veces”. Albert Camus

 

En vacaciones puedes evitar las distracciones de los dispositivos de tecnología, los sonidos telefónicos, los mensajes entrantes, las tareas cotidianas, las tareas inesperadas o determinadas demandas de trabajo … Si te lo propones, es más fácil calmar la mente y restablecer el equilibrio. De hecho, el ruido excesivo es el componente principal del estrés que sufrimos día a día.

 

Conectar con lo esencial

Sugerencias para cultivar el silencio

  • Pasea por la naturaleza

El baño de bosque, también conocido como Shinrin Yoku, es una práctica que consiste en pasar tiempo en el bosque, con el objetivo de conectar con la naturaleza y mejorar la salud y el bienestar.

  • Practica la respiración consciente

Solo tienes que enfocar, durante unos minutos, la atención en el proceso de la respiración. 

  • Meditación: puedes utilizar técnicas de meditación.
  • Realiza algún retiro: existen centros especializado para retirarse y aprender, además, diferentes prácticas beneficiosas para recargar energías (meditación, yoga, alimentación saludable…). Te recomiendo comenzar con un retiro corto de 2 o 3 días

 

Estar en silencio, al menos por períodos cortos durante el día, es un factor determinante para la buena salud cerebral, un elemento decisivo para tu estado emocional y tu calidad de vida. Además, será un gran aliado si tienes que tomar decisiones importantes para septiembre.

En un entorno con una complejidad y volumen de información creciente, donde las oportunidades son más fugaces, nuestra mente se convierte en un factor clave. El silencio potencia creatividad y el aprendizaje, nos permite estar un tiempo tranquilos y reflexivos y aumenta nuestra creatividad. Podemos pensar y reflexionar más profundamente, aprovechando emociones e ideas que de otra manera no tendríamos.

Os animo a cultivarlo

 

Esther Fernández

Profesora de Mindfulness & Coach

estherfdez.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

5 × cinco =