Según los japoneses, todo el mundo tiene un ikigai, lo que un filósofo francés traduciría como raison d’être («razón de ser»). Algunos lo han encontrado y son conscientes de su ikigai, otros lo llevan dentro pero todavía lo están buscando.

Creo que es interesante inspirarse en personas que han logrado sus sueños en este blog, pero también conocer metodologías que nos ayuden a encontrar lo que nos apasiona de verdad, a conectar con la esencia. Decia Nietzsche que  la  vocación es la espina dorsal de la vida. Sucede que muchas veces nos dispersamos o sencillamente no nos hemos parado a pensar en lo que nos gusta hacer de verdad. ¿Has dedicado tiempo a pensar en qué te apasiona de verdad? Creo que esta herramienta  puede ayudarte a hacerlo de una manera consistente.

El ikigai está escondido en nuestro interior y requiere una exploración paciente para llegar a lo más profundo de nuestro ser y encontrarlo.

Según los naturales de Okinawa, la isla con mayor índice de centenarios del mundo, el ikigai es la razón por la que nos levantamos por la mañana.

El concepto que vamos a explorar está especialmente arraigado en Okinawa, una de las llamadas «zonas azules», los lugares en el mundo donde las personas son más longevas. En esta isla hay más personas mayores de 100 años por 100.000 habitantes que en cualquier otra región del planeta.

Tal y como podemos ver en la imagen, el Ikigai está donde se une la pasión, la profesión, la misión y la vocación de cada persona.

¿Cómo encuentro mi Ikigai?

Vamos a ir entendiendo la imagen.

Lo primero que necesitas para encontrar tu Ikigai es hacer un trabajo de introspección sobre los cuatro pilares que sustentan tu vida:

1.Lo que amas hacer

2.Lo que te gusta hacer

3.Lo que puedes hacer y otros estarían dispuestos a pagar

4.Lo que puedes aportar para mejorar el resto del mundo

Cuando se une lo que amas con lo que se te da bien, encuentras tu pasión.

Donde se une lo que se te da bien con lo que otros están dispuestos a pagar, tienes tu profesión.

En el momento en que se une lo que puedes hacer por el resto del mundo con algo que te pueden pagar es cuando encuentras tu vocación.

Donde se une lo que de verdad te gusta y te hace feliz con aquello que el mundo necesita, es cuando encuentras tu misión en la vida.

 

“En resumidas cuentas, el músico debe tocar, el pintor debe pintar y el poeta debe escribir, si quieren vivir en paz consigo mismos.” Maslow

Todos tenemos algo que nos hace únicos de verdad, algo que nos convierte en especiales. Si quieres encontrar el lugar donde se une tu pasión, profesión, misión y vocación puedo ayudarte a hacer este ejercicio de introspección.

 

Esther Fernández

Consultor-coach

Branding & Mindfulness

 

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