Caso de Éxito · Directivo en Valencia
En muchas empresas de distribución de alimentación en Valencia, los directivos enfrentan presión constante: plazos ajustados, coordinación de equipos numerosos y decisiones estratégicas que impactan directamente en resultados y personas. El estrés es una constante que, cuando no se aborda, frena el crecimiento y nubla la claridad. Este fue el caso de un directivo con amplia trayectoria que llegó a mí sintiendo que, aunque sabía lo que tenía que hacer, no lograba avanzar con la seguridad y calma que necesitaba.
El reto
El directivo se encontraba en un momento clave de su carrera: asumir mayores responsabilidades a nivel nacional. Sin embargo, el estrés sostenido no solo bloqueaba su capacidad de decisión y liderazgo, sino que empezaba a manifestarse físicamente, con señales de tensión que le hacían plantearse incluso reducir su ritmo laboral o tomar una baja. Reuniones que antes resolvía con naturalidad se habían convertido en momentos de tensión, y la sensación de “ir apagando fuegos” se había vuelto rutina.
El enfoque inicial
El primer paso fue abordar el estrés como prioridad absoluta, reconociendo que había impactos tanto mentales como físicos. Diseñamos un proceso personalizado que combinaba:
- Sesiones de mindfulness aplicadas al entorno ejecutivo, orientadas a recuperar calma, presencia y claridad mental, y a reconectar con el propio cuerpo para identificar y gestionar la tensión.
- Coaching ejecutivo individual, centrado en gestión emocional, equilibrio entre exigencias profesionales y personales, y toma de decisiones conscientes.
Durante estas sesiones, el directivo comenzó a identificar patrones de pensamiento y hábitos que aumentaban la tensión, y a implementar estrategias prácticas para recuperar control y perspectiva en su día a día.
Transición hacia la marca personal
A medida que el estrés disminuía y la claridad crecía, se avanzó hacia el trabajo de marca personal y posicionamiento profesional, alineando quién era, cómo lideraba y cómo quería ser percibido dentro de la organización, con especial foco en su experiencia y liderazgo en distribución de alimentación. La marca personal dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta práctica que reforzaba su liderazgo auténtico y consciente.
Resultados observables
El directivo experimentó mejoras claras:
- Mayor claridad, seguridad y capacidad de decisión en su día a día.
- Reducción significativa del estrés físico y mental, recuperando energía y bienestar.
- Capacidad para delegar con confianza y liderar equipos con coherencia y presencia.
La transición hacia mayores responsabilidades fue fluida y percibida como un crecimiento sólido y sostenido por su organización.
Reflexión final
Este caso muestra que cuando se trabaja primero la persona, atendiendo tanto a mente como a cuerpo, el liderazgo emerge de manera orgánica y auténtica. Abordar el estrés y recuperar la claridad mental no es un lujo: es la base sobre la que se construye un crecimiento profesional sostenible, especialmente en sectores exigentes como la distribución de alimentación en Valencia.

